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Quantix
Distribuidoras y mayoristas

Cada vendedor cotiza a su propio precio.

Tu política de descuentos existe. Vive en la cabeza de cinco personas y cada una la aplica distinto, y el margen se decide en la calle.

Distribuidoras, comercializadoras y mayoristas que venden a otros negocios, con crédito y reparto.

Un director se recarga en el barandal del mezzanine y mira el piso de la planta.
El problema

Así se ve tu semana hoy

El descuento lo decide quien vende, no la política.

Hay un precio de lista y hay un precio real, y el segundo depende de con quién habló el cliente. Al cierre del mes nadie puede explicar por qué el margen bajó.

El pedido se toma en la calle y se captura en la oficina.

Llega por teléfono, por mensaje o en una hoja, y alguien lo vuelve a escribir. Entre las dos versiones se pierden claves, cantidades y a veces el pedido completo.

Surtes incompleto y el pendiente se olvida.

Salieron ocho de los diez que pidió. Los dos que faltan viven en la memoria de quien surtió, y el cliente se acuerda antes que tú.

No sabes qué cliente te deja dinero.

Sabes cuánto le vendes. Después del descuento que le diste, del flete y de los días que tarda en pagarte, es otra cuenta y nadie la hace.

Lo que cambia

Qué cambia en tu operación

El precio deja de negociarse dos veces.

Listas de precios por cliente. El que tiene convenio lo trae cargado, y el descuento fuera de lista pasa por quien lo tiene que autorizar.

El pedido se captura una sola vez.

De la captura salen el surtido, la cuenta por cobrar y el CFDI con Stampi. Una captura, no tres versiones del mismo pedido.

Lo que quedó pendiente queda escrito.

El pedido conserva lo que se surtió y lo que falta, contra la existencia real de cada almacén. Deja de depender de que alguien se acuerde.

Ves el margen por cliente, no solo la venta.

Costeo real y cuentas por cobrar con antigüedad. El cliente que compra mucho y paga a noventa días deja de parecerse al que compra menos y paga a quince.

Preconfigurado

No le tienes que explicar qué es tu operación.

Viene preconfigurado para tu giro. Estos conceptos no se configuran desde cero, ya están:

  • Lista de precios por cliente
  • Pedido y surtido
  • Pendiente por surtir
  • Autorización de descuento
  • Crédito y límite
  • Antigüedad de saldos
  • Varios almacenes
  • Varios RFC
La letra grande

Lo que necesitamos de tu lado

Te lo decimos antes de firmar, no en la semana tres. En este giro son tres cosas.

  • Tu política de precios y descuentos, escrita. Quién puede dar cuánto y sobre qué. Si hoy depende de a quién le preguntes, el sistema no lo va a resolver por ti.
  • Tu catálogo sin duplicados y tu padrón de clientes depurado: un cliente, una clave, aunque tenga tres sucursales.
  • Un conteo físico de arranque por almacén.
Preguntas frecuentes

Lo que nos preguntan en distribuidoras

¿Puedo tener precios de mayoreo, medio mayoreo y detalle?
Sí. Las listas de precios van por cliente, así que puedes tener tantos niveles como manejes hoy y asignar cada cliente al suyo. Lo que cambia no es que existan los niveles, es que dejan de aplicarse de memoria.
Mis vendedores levantan pedidos en la calle. ¿Cómo entra eso?
El pedido se captura una sola vez y de ahí sale todo, del surtido al CFDI. Cómo llega ese pedido de la calle a la captura se define en el diagnóstico, porque cambia muchísimo entre una operación y otra y no queremos venderte un flujo que no se parezca al tuyo.
Le vendo a clientes con varios RFC. ¿Se complica?
No, es de las razones por las que existe Quantix. Operación por sucursal, facturación multiemisor en Stampi y todo consolidado en un solo tablero.

Las demás están en las preguntas generales.

Cuéntanos cómo opera tu distribuidora. De ahí sale el diagnóstico.