Compras por rollo, vendes por metro.
Entre esas dos unidades se te va el margen y nadie lo ve. El sistema tiene que saber convertir, no tú.
Ferreterías de barrio, materialistas, casas de materiales y distribuidoras con reparto a obra.

Así se ve tu lunes hoy
Vendes por metro, compras por rollo, y nadie sabe cuánto queda.
Cable, manguera, cadena, poliducto. El rollo entra completo y sale en pedazos, y la existencia real es la que alguien calcula a ojo cuando le preguntan.
El material sale a la obra y regresa a medias.
Se surtieron veinte bultos, se usaron dieciséis, volvieron cuatro. Si eso no se registra igual que salió, el inventario ya no sirve para nada.
Le fías al maestro de obra y el saldo vive en una libreta.
El maestro pasa por material tres veces por semana y paga cuando le pagan a él. El límite de crédito se lo pusiste de palabra.
Tienes tres sucursales y el precio del cemento no es el mismo.
Ni el precio ni la existencia. Para juntarlas hay que hablarle a cada una, y para cuando juntaste, ya vendieron.
Qué cambia en tu operación
La conversión la hace el sistema.
Compras en la unidad del proveedor y vendes en la del cliente. El costeo real se calcula sobre lo que de verdad entró, no sobre lo que se supone que salió.
Lo que sale a obra sale registrado.
El material que se surte a una obra queda cargado a ese cliente y a ese pedido. Lo que regresa, regresa contra el mismo movimiento.
El crédito del maestro deja de ser palabra.
Cuentas por cobrar por cliente, con saldo y antigüedad. Sabes a quién le estás financiando la obra y desde cuándo.
Las tres sucursales se ven de una.
Existencia por almacén, precio por lista y consolidado en un solo tablero. Dejas de hablarle a cada sucursal para saber qué tienes.
No le tienes que explicar qué es tu operación.
Viene preconfigurado para tu giro. Estos conceptos no se configuran desde cero, ya están:
- Venta por medida
- Conversión de unidades
- Granel y bulto
- Surtido a obra
- Devolución de material
- Crédito a maestro de obra
- Precio por obra
- Varios almacenes
Lo que necesitamos de tu lado
Te lo decimos antes de firmar, no en la semana tres. En este giro son tres cosas.
- Tu catálogo con la unidad de compra y la unidad de venta bien puestas. Es la decisión que más pesa en este giro.
- Un conteo físico de arranque, incluyendo lo que está a medio rollo.
- Quién autoriza fiarle a un maestro y hasta cuánto.
Lo que nos preguntan en ferreterías
- ¿Puede vender por metro y comprar por rollo?
- Sí, esa conversión es parte del catálogo. Defines la unidad en la que compras y la unidad en la que vendes, y el inventario y el costeo trabajan con las dos sin que nadie saque la calculadora.
- Mucha de mi venta es de mostrador y sin factura. ¿Estorba?
- No. El punto de venta registra la operación aunque el cliente no pida factura, y timbras solo lo que se tiene que timbrar. El inventario baja igual en los dos casos, que es lo que te importa.
- ¿Sirve si le vendo a constructoras con crédito?
- Sí. Listas de precios por cliente, cuentas por cobrar con antigüedad de saldos y material cargado a un pedido. Es el mismo mecanismo con el que Quantix Servicios lleva obras, visto del lado de quien surte.
Las demás están en las preguntas generales.