El cliente pregunta si la tienes y tú vas a ver.
Ese viaje al anaquel es tu operación entera resumida. El sistema no sabe lo que hay, no sabe qué equivale a qué y no sabe qué hay en la otra sucursal.
Refaccionarias de mostrador, distribuidoras de autopartes y cadenas con varias sucursales.

Así se ve tu mostrador hoy
No sabes si la tienes hasta que vas a buscarla.
El número de parte está en el catálogo del proveedor, en tu Excel y en la etiqueta del anaquel, y los tres están escritos distinto. Quien lleva años sabe cuál es cuál. Quien entró hace un mes, no.
La misma pieza tiene tres precios.
Uno para el taller de siempre, otro para el que llega de la calle, otro para el que regatea bien. El precio termina dependiendo de quién esté en el mostrador.
Le fías al taller y el saldo vive en una libreta.
Sabes que te deben. No sabes cuánto, ni desde cuándo, ni si ya se pasaron del límite que tú mismo pusiste.
Tienes capital dormido en el anaquel.
Piezas que llevan dos años ahí y piezas que se acaban cada semana, y desde afuera se ven igual. La compra se hace por lo que se acuerda quien compra.
Qué cambia en tu mostrador
Contestas sin levantarte.
El inventario está por almacén y por sucursal. Si en la tuya no hay y en la otra sí, lo ves en la misma pantalla en la que estás atendiendo.
El precio deja de depender de quién atiende.
Listas de precios por cliente. El taller que tiene convenio lo trae cargado, y quien está en el mostrador no tiene que acordarse ni decidir.
El crédito del taller deja de ser confianza.
Cuentas por cobrar por cliente, con lo que debe y desde cuándo. La conversación incómoda la tienes con un dato enfrente, no de memoria.
Sabes qué se mueve y qué está dormido.
Costeo real por pieza y movimiento por movimiento. Compras lo que rota, y lo que no rota deja de comprarse solo porque siempre se compró.
No le tienes que explicar qué es tu operación.
Viene preconfigurado para tu giro. Estos conceptos no se configuran desde cero, ya están:
- Número de parte
- Equivalencias entre marcas
- Mostrador
- Varios almacenes
- Lista de precios por taller
- Crédito por cliente
- Devolución y garantía
- Rotación por pieza
Lo que necesitamos de tu lado
Te lo decimos antes de firmar, no en la semana tres. En este giro son tres cosas.
- Tu catálogo de piezas sin duplicados: una pieza, una clave, aunque tres proveedores la llamen distinto.
- Un conteo físico de arranque. Sin él, el sistema arranca con la mentira que ya tenías.
- Quién autoriza un precio especial y hasta dónde.
Lo que nos preguntan en refaccionarias
- ¿Maneja equivalencias entre marcas?
- Sí. Una pieza puede tener varias claves de proveedor apuntando al mismo artículo, así que cuando alguien pregunta por el número de una marca encuentra lo que tienes, se llame como se llame en tu anaquel.
- Tengo cuatro sucursales con precios distintos. ¿Se puede?
- Sí. Cada sucursal tiene su inventario y su operación, y el consolidado se ve en un solo tablero. Las listas de precios van por cliente, así que puedes tener condiciones distintas sin que dependa de quién atiende.
- ¿Y lo que ya facturo?
- Se queda. La facturación va con Stampi, que es software hermano y funciona solo. Si hoy ya timbras con otra cosa, eso se revisa en el diagnóstico antes de mover nada.
Las demás están en las preguntas generales.