Vendes equipo y horas y solo controlas uno.
El equipo lo compras y lo ves. Las horas del técnico en sitio no las ve nadie, y son justo las que deciden si el proyecto ganó.
Integradores de TI, seguridad electrónica, automatización, climas y montaje electromecánico.

Así se ve tu proyecto hoy
Cotizaste con el precio de hace tres meses.
Entre la cotización y la compra, el equipo cambió de precio y el tipo de cambio se movió. El proyecto arrancó con un margen que ya no existe y nadie lo notó.
Las horas del técnico en sitio nunca llegan al proyecto.
Fue, resolvió, regresó. Cuántas horas fueron y a qué proyecto se cargan es algo que se reconstruye al final, si es que se reconstruye.
El equipo se pidió para un proyecto y se instaló en otro.
Pasa siempre y casi nunca es error: es que el otro cliente urgía. Pero si no se mueve en los números, un proyecto se ve rentable a costa del otro.
La póliza empezó y nadie sabe si gana.
El proyecto se entregó y quedó el contrato de servicio. Se factura mensual, se atiende cuando llaman, y si esa póliza deja o cuesta dinero no lo sabe nadie.
Qué cambia en tu proyecto
Equipo y horas se suman en el mismo lugar.
Presupuesto contra real por proyecto, con las compras y las horas cargadas ahí. El margen que ves incluye las dos mitades, no solo la que se factura.
El costo es el que pagaste, no el que cotizaste.
Costeo real sobre la compra que de verdad se hizo. Si el equipo subió, el proyecto lo refleja mientras corre y todavía puedes hacer algo.
Lo que se compra queda amarrado al proyecto.
Compras ligadas a proyecto, con autorización. Si el equipo se mueve a otro cliente, se mueve también en los números de los dos.
La póliza se lleva como lo que es.
Un proyecto que se repite: cargas horas y gastos igual, y facturas por periodo. Es la única forma de saber cuál de tus pólizas te está financiando y cuál te está drenando.
No le tienes que explicar qué es tu operación.
Viene preconfigurado para tu giro. Estos conceptos no se configuran desde cero, ya están:
- Proyecto con equipo y mano de obra
- Compras ligadas a proyecto
- Horas en sitio
- Presupuesto contra real
- Avance por hito
- Póliza de servicio
- Facturación por avance
- Varias unidades de negocio
Lo que necesitamos de tu lado
Te lo decimos antes de firmar, no en la semana tres. En este giro son tres cosas.
- Que el técnico cargue las horas de sitio. Es lo único de esta lista que no podemos hacer por ti, y es de lo que depende saber si el proyecto ganó.
- Que alguien defina dónde termina el proyecto y dónde empieza la póliza. Esa línea es la que más se discute al facturar.
- Quién autoriza una compra de equipo y hasta qué monto.
Lo que nos preguntan en integradores
- Vendo equipo y servicio juntos. ¿Voy en Comercio o en Servicios?
- En Servicios, porque lo que decide tu rentabilidad es el proyecto, no el anaquel. Si además tienes almacén y revendes equipo de línea, se revisa en el diagnóstico: se puede llevar el proyecto en Servicios y el inventario en Comercio, en la misma cuenta.
- ¿Cómo llevo las pólizas de servicio?
- Como un proyecto que se repite. Cargas horas y gastos igual que en un proyecto de instalación y facturas por periodo. Lo valioso es justo lo que hoy no ves, que es cuánto trabajo real lleva cada póliza contra lo que cobras por ella.
- El precio del equipo se me mueve entre la cotización y la compra. ¿Lo ve?
- Sí, porque el real se arma con la compra que de verdad se hizo, no con la cotización. La diferencia contra el presupuesto aparece el día que compras, no al cierre del proyecto.
Las demás están en las preguntas generales.