Cómo depurar un catálogo lleno de duplicados
Es el trabajo menos vistoso de una empresa y el que más decide si tus números sirven. Y no se puede delegar del todo.
Para quien tiene catálogo: comercio, distribución, materiales, refacciones.
Un catálogo que creció diez años tiene la misma pieza dada de alta tres veces: una como la escribió el dueño, otra como la escribió quien entró en 2018, otra como venía en el archivo del proveedor. Las tres tienen existencia parcial y las tres mienten.
Este trabajo se puede hacer con el Excel que ya tienes, y conviene hacerlo antes de cambiar de sistema, no durante. Si lo dejas para la migración, se convierte en el cuello de botella del proyecto.
Antes de tocar nada: dos decisiones
Estas dos definen todo lo demás, y no las puede tomar un proveedor por ti.
- Qué hace única a una clave¿La marca cuenta? ¿La presentación? ¿El color? Si vendes tornillos de la misma medida en dos marcas, ¿son una clave o dos? No hay respuesta correcta: hay una que tú necesitas y que hay que escribir.
- Cómo se van a llamar de ahora en adelanteUna estructura de nombre, aunque sea simple: qué va primero, qué va después, si se abrevia o no. Sin eso, en un año vuelves a tener duplicados.
Cómo encontrar los duplicados
En orden, del que más pesca al que menos. Los tres primeros suelen resolver la mayor parte:
- Por código de barras o número de parte del fabricante: si dos claves comparten uno, son la misma cosa. Es el más confiable.
- Por descripción normalizada: quita acentos, espacios dobles y mayúsculas, y ordena alfabéticamente. Los duplicados quedan pegados y saltan a la vista.
- Por existencia cero y sin movimiento: casi siempre son la versión vieja de algo que ya se volvió a dar de alta.
- Por precio idéntico y descripción parecida: el último filtro, el que más falsos positivos da.
Cómo fusionar sin perder historia
- Elige la clave que sobreviveLa que tenga el nombre mejor escrito, no la que tenga más existencia. La existencia se suma; el nombre se hereda.
- Suma las existencias y anota de dónde salieronVas a querer ese rastro si algo no cuadra en el conteo.
- Guarda las claves viejas como alias, no las borresAlguien va a buscar por la clave vieja durante meses. Un alias que apunta a la clave buena evita que la vuelvan a dar de alta.
- Marca la vieja como inactiva, no la eliminesSi la borras, se lleva el historial de compras y ventas.
Y que no vuelva a pasar
- Una sola persona da de alta claves nuevas. Es la regla que más previene y la que menos cuesta.
- Antes de dar de alta, buscar. Suena obvio y es justo lo que no se hace.
- Nada de claves comodín: VARIOS, GENERICO, SIN CLAVE. Cada una es un agujero por donde se pierde el inventario.
- Revisar altas nuevas una vez al mes. Quince minutos.
Es trabajo aburrido y no lo va a hacer nadie de fuera, porque solo alguien de tu operación sabe si esas dos claves son la misma pieza. Lo que sí puede hacer alguien de fuera es la mecánica: encontrar los candidatos y aplicar las decisiones que tú tomes.
Dónde entra Quantix
El catálogo depurado es lo primero que Quantix le pide a un cliente, y por eso está escrito en la página antes de firmar. En la migración ayudamos a encontrar y fusionar duplicados, pero la decisión de si dos claves son la misma cosa sigue siendo tuya. Después, una clave puede tener varios códigos de proveedor apuntando al mismo artículo.