Cuánto comprar y cuándo
Comprar cuando se acaba es tarde por definición. Y comprar de más por aprovechar un descuento es la forma más común de dormir tu efectivo.
Para quien compra para revender: comercio, distribución, materiales.
En la mayoría de las operaciones la compra se decide de dos formas: porque alguien se dio cuenta de que ya no había, o porque el proveedor pasó con una promoción. Las dos son reactivas y las dos cuestan dinero.
Cuándo comprar: el punto de reorden
No compras cuando llegas a cero. Compras cuando llegas al nivel en el que, si pides ahora, la mercancía llega justo antes de que se acabe.
consumo diario promedio × días que tarda el proveedor + stock de seguridad ejemplo: vendes 8 piezas al día, el proveedor tarda 12 días 8 × 12 = 96 + stock de seguridad
Los días del proveedor son los reales, no los que promete. Mide tres o cuatro pedidos y usa el peor, no el promedio: el promedio te deja sin material la mitad de las veces.
El stock de seguridad no es por si acaso
Es lo que te cubre de las dos cosas que varían: que se venda más de lo normal o que el proveedor tarde más de lo normal. Si ninguna de las dos varía, no necesitas stock de seguridad.
- Producto de venta estable y proveedor puntual: poco o nada.
- Venta estable pero proveedor impredecible: cúbrete de los días extra que suele tardar.
- Venta muy variable: cúbrete del pico, no del promedio.
- Y si el producto es crítico, o sea que si falta pierdes al cliente y no solo la venta, sube el nivel a propósito y sabiendo lo que cuesta.
Cuánto pedir: la tensión de siempre
Pedir poco y seguido cuesta en fletes, en tiempo administrativo y en riesgo de quedarte corto. Pedir mucho y espaciado cuesta en efectivo dormido, en espacio y en obsolescencia. La cantidad correcta está donde esas dos curvas se cruzan, y en la práctica se encuentra probando, no despejando una fórmula.
La trampa del descuento por volumen
El proveedor te ofrece cinco por ciento más si te llevas el triple. Suena a ganancia inmediata. Antes de decir que sí, la cuenta completa:
ahorro = descuento % × monto de la compra
costo = efectivo inmovilizado de más
× tu costo de capital anual
× (meses extra que va a tardar en venderse ÷ 12)
+ espacio + riesgo de obsolescenciaUn cinco por ciento de descuento sobre mercancía que te va a durar ocho meses en vez de dos rara vez sale a cuenta. Y si el producto tiene riesgo de quedarse obsoleto, casi nunca.
Hay una excepción real y vale la pena nombrarla: cuando el producto no se echa a perder, rota bien y el proveedor sube precios de forma predecible, comprar adelantado sí es una decisión financiera sensata. La diferencia está en que sea una decisión y no una reacción a una oferta.
Dónde entra Quantix
El punto de reorden necesita dos datos que casi nadie tiene juntos: consumo real por producto y tiempo real de entrega por proveedor. Quantix lleva movimiento por producto y por almacén, y las compras quedan con su historia, que es de donde sale el tiempo real de cada proveedor en vez del que promete.