Cómo poner precios sin adivinar
Costo más un porcentaje es la forma más común de poner precios y la que más dinero deja en la mesa. Y subirlos da miedo por razones que casi nunca resultan ciertas.
Para quien pone precios: comercio, distribución, materiales.
La forma más común de poner precio en México es tomar el costo y sumarle un porcentaje. Es rápida, es defendible y tiene un problema: le pone el mismo margen a un producto que el cliente compara en tres lugares y a uno que solo tú tienes.
No todos tus productos merecen el mismo margen
Divide tu catálogo en tres grupos. La división es más útil que cualquier fórmula:
- Los que el cliente comparaLos conoce, sabe cuánto valen y te va a decir en cuánto los tiene el de enfrente. Aquí el precio lo pone el mercado y tú decides si compites o no. Margen bajo, a propósito.
- Los que el cliente no comparaLos compra porque ya está ahí y porque le urgen. No trae el precio en la cabeza. Aquí es donde vive tu utilidad de verdad, y donde casi todo el mundo cobra de menos por costumbre.
- Los que solo tú tienesMarca exclusiva, medida rara, disponibilidad inmediata cuando nadie más la tiene. El precio aquí no es costo más porcentaje: es lo que vale resolverle el problema.
Listas por canal, no precio por cliente
Cuando cada cliente tiene su precio negociado, nadie sabe cuál es el precio real de nada y quien atiende termina decidiendo. Dos o tres listas bien definidas resuelven el noventa por ciento de los casos.
- Cada lista tiene una razón para existir: volumen, forma de pago, tipo de cliente.
- Un cliente pertenece a una lista, no tiene un precio propio.
- Y cambiar de lista es una decisión con nombre, no una excepción del momento.
Cuándo subir precios
El error más caro no es subir de más: es no subir. Cuando tu costo sube tres por ciento cuatro veces al año y tú subes una vez al año, estás perdiendo margen todo el tiempo sin decidirlo.
- Revisa precios en un calendario fijo, no cuando duele. Cada trimestre basta.
- Sube poco y seguido en lugar de mucho de golpe. Un ocho por ciento anual se nota mucho más que dos por ciento cada trimestre.
- Y si el costo bajó, no siempre hay que bajar el precio. Esa también es una decisión.
Cómo subirlos sin que se te caiga la cartera
- Avisa antes, con fechaDos semanas de aviso convierten un aumento en algo profesional. Un aumento sorpresa en la factura se siente como abuso, aunque sea el mismo número.
- No lo subas todo parejoSube más donde no comparan y menos o nada donde sí. Un aumento parejo es el que más clientes cuesta.
- Da una razón, aunque sea breve«Ajuste por costo de importación» es suficiente. No hace falta justificarse: hace falta no parecer arbitrario.
- Y ofrece algo a cambio a los grandesCongelar su precio seis meses si firma volumen, o mantener condiciones si adelanta pago. El aumento se vuelve negociación en vez de imposición.
Casi siempre pasa lo mismo: se pierde uno o dos clientes chicos que compraban solo por precio, y el margen sube en todos los demás. Esa cuenta sale a favor casi siempre, pero da miedo hasta que se hace una vez.
Dónde entra Quantix
Las listas de precios por cliente son parte de Quantix Comercio, y el costeo real es lo que permite saber qué margen deja de verdad cada producto antes de decidir dónde subir. Sin ese dato, subir precios es adivinar con más confianza.
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